Esta es la historia de un chibolo.. ok? y de cómo surgió el apodo que lo correteará hasta su muerte.
Un día su familia decide regresar al lugar su lugar de origen.. y ya instalados en la ciudad vivieron felices hasta la aparición del año escolar... al chibolo le dieron a elegir el colegio en el que iba a estudiar, pero por las weeebas.. Porque lo mandaron obligado al San Agustín!!
la franqueza del chico lo metió en muchos problemas.. iniciando sus desventuras desde el primer día de clases:
Profe: Cómo te llamas y porque estas en este colegio?
Chibolo: Me llamo Ruperto y estoy en este cole porque no me quedó de otra.
Profe: Cómo dices?
Chibolo: Es que no había lugar en el colegio al que quería ir.
(los compañeros): osea que somos tu "peor es nada", "las sobras" etc.
Y ya se imaginaran la simpatía que este chico ganó desde ese día, pero en su defensa se dirá que: el no pensó en lo que decía.. Desde pequeño le enseñaron a responder a todo lo que le preguntasen.. y a ser honesto sobre todas las cosas. Lástima que no le enseñaron la virtud de la prudencia.
Pasó el tiempo y aunque no lo crean hizo amigos. si es que se les puede llamar amigos. estos chicos utilizaron a Ruperto para poder hacer sus tareas (Ruperto estaba más adelantado académicamente) y socializar con el género opuesto (pues Ruperto se manejaba lo suyo). El chico pensó que podía contar con ellos.. y no se molestaba en ayudarles en ingles, matemáticas o computación.
Bueno.. ahora el anécdota crucial para el apodo que se ganaría por el resto de su vida en esa ciudad, bueno también influenció el hecho de que fuera el mas pequeño del salón.
Estaban los chicos en el curso de educación física, cuando el profesor les pidió que formaran filas. Ruperto y no se pasaran de la linea trazada, como siempre, hizo caso a las indicaciones, pero atrás de el había un chico, si, mas grande y si, mas fuerte.. que lo empujaba, Ruperto sólo retrocedía cada vez que era empujado hacia adelante, pues prefería evitar problemas por algo tan insignificante... hasta que el alumno de atrás lo agarro del cabello y se lo jaló.. wow!! bueno. Ruperto reaccionó de manera inesperada. miró hacia donde estaba su agresor y le propinó un puñetazo en la cara. Luego de eso escuchó la voz del profesor.
Profesor: Ruperto!..
Ruperto (agachando mas o menos la mirada): si profesor?
Profesor (mirando a la cara a Ruperto y luego al otro muchacho): Ruperto, sabes algo?.. si le dabas más fuerte te ponía 20.
Se escucharon risas.. (Era de esperarse) Ruperto dibujó una sonrisa en su rostro, y aunque no lo vio.. Estuvo seguro que el otro muchacho hervía de furia. Bueno.. se lo merecía pues. El lo sabía!! ^^.
Pero esto no hizo que la clase se detuviera.. el profe ordenó hacer otra actividad.. esta vez los alumnos se sentarían formando filas en medio de la cancha.. todos sentados mirando al lado derecho.. y el primero de la fila saltaría entre las piernas de los sentados. Todo estaba bien hasta el turno del "chico malo" que al llegar hasta donde estaba Ruperto, le pisó en los hue... (ya saben). claro.. que dolor no? pobre Ruperto, que se aguantó el dolor como no tienen idea. el choco que estaba a su lado le dijo que se defendiera.. que si las cosas se ponían feas el lo ayudaría (pues Ruperto tenia todas las de perder) no hacía falta que le dijeran eso.
Al tocarle saltar a Ruperto.. y llegar hasta donde estaba su agresor.. se arrojó sobre el. y la pelea dio inicio. Que más podía hacer el chico? aunque pacifista.. no iba a quedarse quieto, sabía que lo lastimarían y que no sabía pelear.. pues en su vida lo había hecho. mal momento para comenzar. (nadie esperó que Ruperto contara con los cojones para hacerlo).
Como es lógico, el profe los separó y los mandó a sentar en una banca lejos de las actividades. (mala idea) pues quedarían a solas.
Se acercaron varios chicos amigos del chico.. y este les pidió que formaran una especie de bloqueo. y los chicos obedecieron.. Ruperto recibió una patada en la cara.. que lo dejó con un poco de sangre, nada grave, pero si doloroso, Ruperto se levanto como pudo de donde estaba sentado y cerro el puño y se lo pegó en la cara al otro, y aparecieron de no se sabe donde unas maestras que agarraron a Ruperto, mientras que los chicos que formaron la pared humana agarraron al otro chico (o fingiendo agarrarlo).
La cosa quedó así por ese día: Ruperto con raspones en la cara y el otro nada.. ya sabrán quien fue el ganador.
Al día siguiente Ruperto fue al cole como de costumbre.. pero ya avisado que tenia que ir con su madre... lo mismo para el otro chico. Que sorpresa fue ver al matón con la cara de varios colores gracias a los pocos golpes que soportó, y claro, acompañado de su padre.
La segunda batalla fue entre la madre de Ruperto y el padre del otro. que muy lejos de disculparse por los actos de su hijo.. lo defendió diciendo:
Padre: señor director, nuestros chicos son así, quieren marcar su territorio cuando ven a un chico nuevo.
Madre: disculpe, mi hijo no es ningún animal, el no marca el territorio como un perro, creo que ya sabemos porque paso lo que pasó.
(auch!!) Ganador: La madre de Ruperto. Daños colaterales: Suspensión de una semana del matón.
Y en el transcurso de la semana se comenzó a escuchar el apodo de "GOMITA" cuando se referían a Ruperto. (Gomita: porque pega y es pequeño) y recibiendo burlas de los amigos del matón y elogios por parte de los más sensatos.. Comenzó el año que marcaría la devoción por el respeto y el asco las malacrianzas en la personalidad de Ruperto (gomita).
...Hay apodos en la vida, yo lo sé...